El éxito de Windows 7 podría ser nocivo para Microsoft
Para el lanzamiento de su nuevo sistema operativo, Microsoft ha invertido su política habitual, y ha apuntado a los consumidores de equipos básicos: los usuarios de netbooks.
Lejos del elefantino derroche de recursos de Vista, el Windows 7 retoma el espíritu del Xp añadiendo un atractivo entorno 3D, que hará las delicias de los portadores de netbooks, acostumbrados a grandes limitaciones en lo que a gráficos se refiere. Además, ante teclados y touchpads cada vez más reducidos, Windows 7 abre la via a la implementación de pantallas táctiles y otras tecnologías de interacción más gráficas y menos literarias.
El público ha respondido de un modo maravilloso, por lo menos en un primer vistazo, y se observa un repunte en las ventas de los netbooks con el nuevo sistema operativo preinstalado.
Sin embargo, el cuento de hadas termina ahí, y el éxito del Windows 7 puede resultar en contra de Microsoft, por dos razones:
1. Ante las exigencias de Vista, imposibles de cumpllir por un netbook, los usuarios de netbooks o se pasaron a Linux, o volvieron al Xp, con lo que la fidelidad hacia la empresa de Bill Gates se veía duramente afectada, y se cortaba la cadena que hubiera llevado a estos usuarios (un 4% del mercado) a aplicar por apenas 4 dólares el upgrade a Windows 7, garantizando la continuidad de estos clientes con los productos de las ventanas.
2. La instalación de Windows 7 en las nuevas neetbooks cuesta 60 dólares a Microsoft, dinero que no recupera, y que sumado significa una suma considerable que difícilmente se compensará con las ventas del sistema.
Fuente | ComputerWorld
Imagen | Radio Universidad
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